jueves, 31 de marzo de 2011
PRIMERO DE ABRIL
lunes, 7 de febrero de 2011
APLÍQUESE AL GUSTO
Liderar y envidiar, no es vivir en paz.
Vivía en la propia casa, de un señor muy opulento, un zapatero contento, con su suerte muy escasa.
Cantando pasaba el día, siempre alegre el zapatero, si le faltaba dinero, le sobraba la alegría, y al rico desesperaba aquel eterno cantar, que dormir ni descansar ni un momento le dejaba.
¡Yo te haré callar, bribón! Y mataré tu alegría –dijo el ricachón un día- harto de tanta canción.
Y al zapatero, su vecino hizo llamar al momento, el que cantando y muy contento, al ver al ricachón, vino al momento.
- ¿Cuánto al año ganas? Le dice.
- No llevo cuenta, es según se me presenta. Unos menos y otros más.
- Pero ¿aproximadamente?
- No lo sé, señor.
- Me es extraño…
- Yo comiendo todo el año, ya está mi cuenta al corriente. Tengo dinero, lo gasto, no lo tengo, no me apuro, mi alimento es seguro.
Alegría a todo pacto, si trabajo y buen humor, no envidio a gente rica, pues nunca gasto en botica, ni visitas al doctor.
- Mas… ¿si hallaras por azar la fortuna algún día, creo que te gustaría?
- ¡Toma! Pues no me habría de gustar…
- ¡Pues toma!
Y repleto de dinero, puso en su mano un bolsón.
- ¿Y esto a qué santo es presente?
- El que yo te he querido hacer, por el gustazo de ver como vives grandemente.
Agradeció y sin cantar. Volvió el buen hombre a su hogar con su bolsón de dinero, dueño de tal cantidad, que nunca vio mayor.
Perdió el hombre el buen humor y la dulce tranquilidad. Desde entonces siempre temiendo, siempre vigilando alerta, siempre atrancando las puertas, siempre de las gentes huyendo, sin sueño por reposo a cantar ya no volvió más; y bien pronto comprendió que, antes era más dichoso.
¡Jesús! En hora menguada -se dijo el zapatero- tomé el dinero que me dio este caballero, y no me sirve de nada.
Para qué quiero este oro si desde aquel triste día, he perdido la alegría y de salud un tesoro.
Y cogiendo el gran bolsón, a casa del rico fue con el propósito de ir a hacer la devolución.
- Tome – le dijo- aquí está el oro que usted me dio. Le agradezco la merced, pero no la quiero ya.
- Pero, ¡tú eres un borrico! O quizá algún majareta... No vi dilate mayor… Ni desaire ni irrespeto.
- Para ser feliz, señor, no necesito ser rico, con poco vivo aquí abajo mientras Dios no me llame arriba.
Sólo quiero mientras viva: Paz, salud y trabajo. En esta breve existencia, niños hay que procurar, tener paz en el hogar, en reposo la conciencia, y afición a trabajar.
Por LYLO
Publicado en: Libertad es una Llave
jueves, 27 de enero de 2011
EL CISNE NEGRO
El Cisne Negro, la nueva cinta de Darren Aronofsky, protagonizada por Natalie Portman, Vincent Cassel, Mila Kunis y Winona Ryder.
La cinta sigue la historia de Nina (Portman), una bailarina de una compañía de danza en la Ciudad de Nueva York, cuya vida, como la de todas las personas de su profesión, está por completo dedicada a la danza. Ella vive con su madre, la bailarina retirada Erica (Barbara Hershey), quien fervorosamente apoya la ambición profesional de su hija. Cuando el director artístico Thomas Leroy (Vincent Cassel) decide reemplazar a la primera bailarina Beth Macintyre (Winona Ryder) para la producción estreno de su nueva temporada “El Lago de los Cisnes,” Nina es su primera elección. Pero Nina tiene competencia, una nueva bailarina Lily (Kunis) quien también impresiona a Leroy. El Lago de los Cisnes requiere de una bailarina quien pueda interpretar tanto al Cisne Blanco, con inocencia y gracia, y el El Cisne Negro, quien representa la astucia y la sensualidad. Nina encaja perfectamente en el papel del Cisne Blanco, pero Lily es la viva personificación del El Cisne Negro. Mientras las dos bailarinas expanden su rivalidad a una amistad algo perversa, Nina se pone cada vez más en sintonía con su lado oscuro con un abandono que amenaza con destruirla.
Lejos de la típica cinta de suspenso ubicada en el mundo del crimen y las casas embrujadas; el retrato íntimo de Aronofski de una mujer que literalmente se desmorona en su nivel psíquico más elemental, se desarrolla en el ambiente menos esperado; el demandante, mundo físico y artístico del ballet profesional. Para Aronofsky, fue el lugar perfecto para desarrollar un relato visualmente explosivo acerca de la obsesiva presión por alcanzar la perfección.
La cinta es una de las que se espera obtengan diversas nominaciones en la próxima entrega del Oscar.